REVISTA 3000

Proyecto Vodudahue · Fundación Alerce 3000

Fundación Alerce 3000 participa en la Primera Cumbre del Bosque Nativo en Los Ríos

La participación de Fundación Alerce 3000 en la Primera Cumbre del Bosque Nativo en la región de Los Ríos se inserta en un contexto nacional donde la conservación y el manejo sostenible del bosque nativo se reconocen como pilares para el futuro de Chile. En este encuentro, convocado por CONAF, INFOR y diversas instituciones públicas y privadas, se avanzó en acuerdos concretos para fortalecer la protección, restauración y gobernanza del bosque nativo chileno.

Representantes de Fundación Alerce 3000 en la Primera Cumbre del Bosque Nativo en la Región de Los Ríos
Delegación de Fundación Alerce 3000 participando en la Primera Cumbre del Bosque Nativo en Los Ríos.

La Primera Cumbre del Bosque Nativo: Conservación y Productividad para un presente con futuro se realizó en Valdivia y Futrono, convocando a autoridades, academia, sector privado, organizaciones ciudadanas y propietarios de bosque nativo de todo el país. La región de Los Ríos se consolidó así como escenario emblemático para discutir el destino de una de las mayores riquezas ecológicas de Chile: sus bosques nativos templados y lluviosos.

Desde el proyecto Vodudahue, Fundación Alerce 3000 participó en esta instancia como actor de la sociedad civil comprometido con la conservación y la investigación en bosques de la Patagonia norte. La presencia de la Fundación en la cumbre refuerza su rol como puente entre el trabajo de campo en territorios como Vodudahue y los espacios de gobernanza donde se discuten políticas y acuerdos nacionales sobre bosque nativo.

Para una organización cuyo corazón está en un fiordo remoto rodeado de selva fría, estar presente en una cumbre de alcance nacional implica también llevar la voz de territorios que, aunque alejados de los centros urbanos, son fundamentales para la integridad ecológica del país.

Una cumbre histórica para el bosque nativo en Chile

La cumbre, organizada por Aprobosque, INFOR, CONAF, FSC Chile y el Gobierno Regional de Los Ríos, tuvo como objetivo fortalecer la colaboración en torno al manejo sostenible del bosque nativo Chile, integrando conservación, productividad y desarrollo territorial. Durante las jornadas se abordaron temas como servicios ecosistémicos, restauración ecológica, innovación forestal y oportunidades para la madera nativa de alto valor.

Uno de los hitos del encuentro fue la firma de acuerdos y convenios orientados a impulsar la conservación, el manejo responsable y la investigación aplicada en bosque nativo, incluyendo el denominado Acuerdo Nacional por el Bosque Nativo, que reúne a instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil bajo una agenda común de gobernanza forestal.

La Primera Cumbre del Bosque Nativo fue descrita por diversos actores como “un momento único” para avanzar en la gestión sostenible de los bosques, con foco en el valor ecológico, social y productivo de estos ecosistemas. En ese contexto, las experiencias territoriales, como las que impulsa Fundación Alerce 3000 en Vodudahue, aportan ejemplos concretos sobre cómo articular conservación, ciencia y desarrollo local.

La voz de un territorio: Vodudahue en la conversación nacional

Delegación de Fundación Alerce 3000 compartiendo experiencias de conservación de bosque nativo en la cumbre
Equipo de Fundación Alerce 3000 compartiendo la experiencia del territorio Vodudahue en la Cumbre del Bosque Nativo.

El proyecto Vodudahue concibe al territorio como un anfitrión científico y ecológico, donde la conservación del bosque nativo se articula con la investigación de largo plazo, el monitoreo de biodiversidad y la educación ambiental. Llevar esta experiencia a la cumbre permitió mostrar que la protección de los bosques no es sólo un tema normativo, sino también una práctica cotidiana hecha de decisiones concretas en terreno: qué se interviene, qué se deja en regeneración, cómo se monitorea, qué indicadores ecológicos se priorizan.

En el diálogo con actores públicos y privados, la presencia de Fundación Alerce 3000 puso sobre la mesa la importancia de los territorios costeros y de fiordo, muchas veces menos visibles que las cuencas interiores o los paisajes agrícolas. Vodudahue, con sus ríos, humedales, bosques siempreverdes y relictos de alerce milenario, representa un tipo de bosque nativo cuya conservación es clave para la conectividad ecológica de la Patagonia norte.

Así, la cumbre se convierte también en un espacio para que iniciativas territoriales como Vodudahue dialoguen en igualdad de condiciones con grandes propietarios, instituciones estatales y organismos académicos, mostrando que la gestión del bosque nativo requiere miradas diversas, escalas múltiples y una ética compartida del cuidado.

Conservación y productividad: tensiones y oportunidades

El subtítulo de la cumbre —Conservación y productividad para un presente con futuro— refleja una tensión conocida: cómo compatibilizar los objetivos de conservación del bosque nativo con la necesidad de generar ingresos, empleo y desarrollo local. Las presentaciones realizadas en Valdivia e INFOR mostraron experiencias de manejo sostenible, plantaciones mixtas, enriquecimiento de bosques degradados y cadenas de valor asociadas a la madera nativa, siempre bajo criterios de sustentabilidad.

Desde la perspectiva de Fundación Alerce 3000, esta articulación entre conservación y productividad sólo es legítima cuando se reconoce que el bosque nativo Chile presta servicios ecosistémicos irremplazables: regulación hídrica, captura de carbono, refugio de biodiversidad, estabilidad de laderas y un profundo valor cultural y paisajístico. Cualquier modelo productivo que los comprometa de forma irreversible deja de ser sostenible, aunque sea rentable en el corto plazo.

En ese sentido, la experiencia acumulada en Vodudahue —con monitoreos de biodiversidad, estudios de dinámica de bosque, proyectos de educación ambiental y trabajo con comunidades científicas— permite ofrecer insumos para que las decisiones sobre manejo forestal se apoyen en evidencia y no sólo en criterios económicos inmediatos.

Gobernanza, acuerdos y el rol de la sociedad civil

Uno de los mensajes transversales de la cumbre fue la urgencia de fortalecer la gobernanza del bosque nativo: esto implica coordinación interinstitucional, claridad normativa, incentivos adecuados y una participación real de las comunidades locales y organizaciones de la sociedad civil.

Instituciones técnicas como INFOR y CONAF destacaron la importancia de basar las decisiones en ciencia, mientras que organismos como FSC Chile hicieron hincapié en la certificación y en la necesidad de agregar valor a los productos que provienen de bosques manejados de forma sostenible. En ese entramado, múltiples organizaciones ambientales muestran que la conservación no es solamente proteger áreas, sino también incidir en políticas públicas, promover buenas prácticas y contribuir a la transparencia del sistema.

Fundación Alerce 3000 se posiciona en este ecosistema institucional como una entidad que opera desde un territorio específico —Vodudahue— pero con vocación de incidencia nacional, poniendo a disposición datos, experiencias y aprendizajes obtenidos en un paisaje donde el bosque nativo aún mantiene una continuidad poco frecuente en otros lugares del país.

Conservación con nombre propio: del discurso a la práctica

Hablar de conservación del bosque nativo sólo tiene sentido si se traduce en acciones concretas: restaurar cuencas degradadas, proteger relictos de alto valor ecológico, acompañar procesos de regeneración natural, limitar intervenciones de alto impacto y generar capacidades locales para el manejo sostenible. La Primera Cumbre del Bosque Nativo en Los Ríos crea un marco de acuerdos y diagnósticos compartidos; el desafío ahora es que estos principios se encarnen en territorios específicos.

En el caso de Vodudahue, el trabajo de Fundación Alerce 3000 busca precisamente esa coherencia entre discurso y práctica: un territorio conservado no como paisaje congelado, sino como sistema vivo en permanente cambio, donde el monitoreo científico, la educación ambiental y la colaboración con otros actores permiten adaptar las decisiones a la realidad ecológica y social de cada momento.

Incluso los detalles aparentemente menores —como la forma en que se planifican senderos, se diseñan actividades educativas o se priorizan investigaciones— expresan una ética: la de entender el bosque nativo como sujeto de cuidado, y no sólo como fuente de recursos. En esa dirección, articulaciones entre actores públicos, privados y organizaciones como Fundación Alerce 3000 serán determinantes para que los acuerdos surgidos en Los Ríos se traduzcan en transformaciones duraderas.

Profundiza en la conservación del bosque nativo desde Vodudahue

Si te interesa conocer más sobre las investigaciones, experiencias de manejo y proyectos de conservación que Fundación Alerce 3000 impulsa en el territorio Vodudahue, te invitamos a explorar nuestras publicaciones y a ponerte en contacto con el equipo.

Noticia de referencia sobre la cumbre: “Con alta participación, culminó la Primera Cumbre del Bosque Nativo en Los Ríos” (CONAF) .

Este artículo se enmarca en el proyecto Vodudahue de Fundación Alerce 3000, que concibe el territorio como un anfitrión científico y ecológico para la investigación, la educación ambiental y la conservación de los bosques lluviosos templados del sur de Chile.

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